Kojak captura el sabor inconfundible del clásico caramelo de palo: dulce, cremoso y con ese toque irresistible que recuerda a la infancia. Cada calada ofrece una mezcla envolvente y suave, con un aroma goloso que llena la boca sin resultar empalagoso.
La experiencia es estable, dulce y muy aromática, ideal para quienes disfrutan de sabores postre con personalidad. Su perfil cremoso y su dulzor equilibrado lo convierten en un vaper perfecto para el día a día, especialmente para los amantes de los sabores tipo caramelo.
Un imprescindible para quienes buscan un sabor dulce, nostálgico y con carácter.







